jueves 10 de septiembre de 2009


Incidencia política: una herramienta para los líderes.

Por Lcda. Yanira Soundy.
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

Hablar de incidencia política para lograr los cambios en materia de derechos humanos para personas con discapacidad en las agendas de los gobiernos, parece un tema bastante fácil. Pero no lo es para todos los grupos. Se necesita poseer características de líder, poseer además un nivel de conocimiento de los instrumentos internacionales, de las políticas nacionales y los compromisos como país, así como también saber si nuestros países han ratificado tales convenciones o tratados y manejar una capacidad de análisis en su propio idioma o lengua.

El no poseer estos elementos de una forma clara, provoca desánimo y frustración, pues no puede lucharse por algo si no sabemos todo acerca del tema. Es necesario que las personas que conforman las bases de las organizaciones de discapacitados asuman su papel concertador, de constante formación y de involucramiento en las capacitaciones tanto individuales como en las de representación de sus organizaciones sobre los temas relacionados con el desarrollo inclusivo. Deben saber usar el diálogo y dar propuestas positivas a los miembros de las organizaciones, unificar criterios y metas, fortalecerse como sector, de manera que puedan llevar temas a agendas políticas y ser apoyados por diputados, políticos, empresarios y funcionarios de gobierno, además de otras organizaciones sociales para poder influenciar en la toma de decisiones. Para esto es imprescindible educar y capacitar a las bases de las organizaciones y a sus dirigentes, que sepan leer y escribir, que aprendan a difundir sus derechos, buscar aliados, tener metas claves, organizarse como instituciones, saber planificar y llevar siempre un discurso conciliador.

Por otra parte sabemos que América Latina tiene diferentes niveles de desarrollo en cuanto a la educación de personas con discapacidad, por eso mismo debe aprovecharse y pedir cooperación técnica a los países más desarrollados, para que compartan sus experiencias y conocimiento sobre el modelo de desarrollo inclusivo con el Gobierno y la población civil.

Suecia nos da su ejemplo no como un sueño irrealizable. Pienso que el modelo a seguir es la unión del sector de personas con discapacidad y su constante capacitación, además de su clara incidencia política. Es por medio de la formación profesional y técnica que cada persona puede lograr ser productivo a su país y que sea factible su contratación laboral. El papel de los líderes o representantes de las organizaciones, no es hacer viajes de turismo, sino aprender de la experiencia de otros y tomar nota de los contactos para pedir asesorías y capacitaciones, formando redes regionales de apoyo interdisciplinario y alianzas con los sectores involucrados.

Las personas con discapacidad no deben ser vistas ni catalogados como ciudadanos de segunda clase. Todos somos seres humanos, en nuestra diversidad y destrezas. Por esta razón si el modelo sueco es muy lindo y confortable, se debe a la forma en que saben invertir los impuestos de los suecos tanto dentro de su país como en la ayuda que aportan a otros países, esto se debe al excelente trabajo de incidencia política realizado por las organizaciones de personas con discapacidad. Para los suecos, por citar un ejemplo: las personas sordas deben prepararse con igual contenido y programas educativos que los oyentes dentro de sus escuelas especiales, también tienen que aprender a leer y escribir el sueco perfectamente y el inglés como tercer idioma. Es hasta en la universidad cuando son integrados con oyentes. Para enseñar a los menores sordos, cuentan con maestros sordos profesionales y maestros oyentes con la especialización en educación de personas sordas, tienen una enorme tecnología, cada aula posee un número de aproximado de ocho alumnos, todos ellos manejan sus trabajos en computadoras que están conectadas a una pizarra “inteligente” en la cual tanto el maestro como los alumnos realizan infinidad de trabajos e investigaciones que son debidamente guardados electrónicamente y en cada computador. Esto es sólo un ejemplo de la forma de trabajar en clase, desde muy pequeños. Sabemos que en nuestro país tenemos otra realidad social. Pero estimo que si se realizara un esfuerzo por parte del Ministerio de Educación, los directores, maestros, padres y madres de familia podría enseñarse igual contenido a sordos y oyentes. Fortaleciendo la formación de intérpretes y maestros bilingües.

Estoy plenamente convencida que debe enseñarse a leer y escribir español a los sordos desde pequeños y empezar a formar sordos que también aprendan inglés escrito. En otras palabras si en las escuelas especiales no se enseña de esta forma, no podremos imitar el modelo sueco y decidir permanecer en una escuela especial hasta bachillerato. Para esto, se necesita además que la población estudiantil sea clasificada de acuerdo a sus edades.

Entonces, optaremos muchos más por los programas de integración que son liderados por las familias de las personas sordas que deseamos capacitar plenamente a nuestros chicos y chicas, con el mismo contenido académico que los oyentes, integrándolos en centros educativos de personas oyentes.

Estamos claros, que actualmente hay debilidades que deben ser superadas: no haber estudiado los mismos contenidos que los oyentes, no contar con la base primordial del idioma castellano y la falta de intérpretes en un país donde la comunidad sorda se encuentra fragmentada por dos lenguas y un proceso de nivelación duro. Lo bueno es que los programas de integración si pueden hacerse. Y para quienes estudiaron con la lengua de señas americana, y que por tanto representan una minoría dentro de otra minoría, también deberán aprender la lengua de señas salvadoreña, para contar con mayor accesibilidad a posibles intérpretes en el futuro.

Mientras tanto, este trabajo de integración y tutorías académicas como otro modelo de estudio para personas sordas en El Salvador, seguirá siendo responsabilidad de los padres y madres, quienes continuaremos avanzando con fe y esperanza, entregando todo este esfuerzo a Dios, para su gloria. Pues sólo la fe y la unión hacia una misma meta es lo que nos vuelve fuertes. Nuestros menores son una nueva generación de personas sordas, dispuestas a luchar por sus derechos y lograr no solo una educación excelente, sino también una integración laboral como personas productivas. Esta generación tiene por tanto mayores responsabilidades frente a la comunidad de personas con discapacidad, pues están siendo capacitados y formados y podrán comprender y analizar la importancia de su trabajo individual y grupal, para establecer cambios sociales fundamentales. Ellos ya han hablado de esto a los señores diputados de la honorable Asamblea Legislativa, también han participado en grupos de teatro, haciendo títeres y campañas de sensibilización social en radio y televisión, pero la incidencia política va más allá de estos actos, la incidencia empieza en sus centros educativos, donde diariamente deberán demostrar que con estudio, tutorías, intérpretes de calidad y dedicación a las tareas, los menores sordos pueden aprender los mismos contenidos que los oyentes y ser modelos para las futuras generaciones. Por esto trabajamos y lo estamos logrando.

La sordera.

Por Lcda. Yanira Soundy
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

Si leemos a Schlensinger y Meadow (1972), citados por Sacks (1994) expresan que: "La sordera infantil profunda es más que un diagnóstico médico; es un fenómeno cultural en que se unen inseparablemente pautas y problemas sociales, emotivos, lingüísticos e intelectuales".

Si nos detenemos a pensar que la persona sorda no es diferente a los oyentes, salvo por la realidad de no escuchar sería simplificar el problema. Las verdaderas barreras que enfrentan las personas sordas no es su inteligencia ni su sordera. Tampoco es su capacidad intelectual o potencialidad lingüística sino la "incompetencia" de los padres, familia, medio social y educativo para beneficiar el debido desarrollo del menor con deficiencia auditiva o sordo. Esto es lo que origina las consecuencias en su evolución “cognitiva, cognoscitiva, afectiva, social y comunicativa”.

Por lo anterior, debemos hacer una “reconceptualización del papel del educador y de la familia” para educar al menor sordo, actuando de una forma interdisciplinaria.

En Suecia, por citar un ejemplo es necesario ser maestro calificado y tener 3 años de experiencia como requisito para inscribirse en los cursos de formación específica, los cuales tienen una duración de 4 semestres (1,360 horas) y abarcan los siguientes contenidos: “objetivos de la organización de la enseñanza especial, psicología pedagógica, audiología pedagógica, psicopatología y psiquiatría, pedagogía social, metodología general y especial, métodos para hipoacúsicos y sordos, logopedia y foniatría, teoría del lenguaje y la fonética, curso de medicina, audiología médica y técnica, música y ritmo, cuidado de la voz y técnicas de elocución, lengua manual y dactilología, visitas de estudio, asistencia a clases en calidad de observador y trabajo práctico.”

El Salvador no cuenta con datos estadísticos sobre cuantas personas sordas existen, sus edades y ocupaciones.

No conocemos cuántos sordos están vinculados a la educación, mientras la mayoría no tiene acceso. Eso tiene otras implicaciones: mientras se habla tanto de la "lengua de señas salvadoreña" y la "comunidad sorda", se observa claramente que el porcentaje más importante de las personas limitadas auditivas del país no tienen siquiera la oportunidad de adquirir formalmente una lengua de señas, lo cual pone a toda luz su "minusvalía social".

La sordera es mucho más que un “diagnóstico médico”, es necesario definir a la comunidad sorda, como tal, respetar su cultura, es decir “los procedimientos, valores, producciones y manifestaciones materiales o espirituales que cultivan las personas sordas como grupo humano y que transmiten de generación a generación, entre los cuales se encuentra la lengua”.
Las pérdidas auditivas.

Por Lcda. Yanira Soundy
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

En la actualidad, los alumnos con hipoacusia leve presentan muchos problemas para aprender en un aula regular, pero con ayuda de auxiliares auditivos, complementación académica y terapia del lenguaje, pueden lograr superar sus barreras.

Los alumnos con hipoacusia moderada sólo pueden aprender si tienen un auxiliar auditivo de tiempo completo, complementados académicamente, en forma de tutorías, y terapia del lenguaje, directa o indirecta. Presentan problemas emocionales, pues no saben si pertenecen al mundo de los oyentes o al mundo de los sordos, por lo que necesitan un servicio de psicología.

Las personas con hipoacusia severa son las llamadas "sordos". Y deben recibir una atención especializada que les permita aprender el código kinésico (o lengua manual) y el educador debe utilizar una metodología especial para llevarlos a la lecto-escritura y con ella a los otros conocimientos académicos.

Las pérdidas auditivas, en general, se pueden dividir en congénitas y adquiridas. Las congénitas están ya presentes en el nacimiento. Estas pueden ser hereditarias (genéticas) o adquiridas (no genéticas).

Marchesi (1986) indica que según algunos estudios, se cree que las sorderas hereditarias se situan en torno al 50% de la población. Y Fraser (1976) nos dice que aunque algunas pérdidas auditivas pueden ser causadas por infecciones o enfermedades que afecten al embrión, por lo general existe una predisposición genética que interviene “ligándose a la causa externa para producir la sordera”.

Las sorderas de origen genético son más puras y no llevan necesariamente trastornos asociados, mientras que las adquiridas pre o post-natalmente en muchos casos son únicamente una de las muchas alteraciones que en su conjunto constituyen un sindrome (Fraser, 1976; Newby, 1979; Marchesi, 1986).

En algunas ocasiones “la pérdida auditiva neurosensorial congénita se puede explicar en términos del daño que sufre el embrión dentro del útero, más exactamente si la madre adquiere enfermedades o infecciones, o ingiere drogas ototóxicas (estreptomicina, kanamicina, neomicina, gentamicina). Por ejemplo, según Mumenthaler (1976), cuando ésta se contagia con rubéola durante el primer trimestre de gestación, existe el 10% de probabilidad de que resulte lesionado el feto.”

Se dice que una de las causas mas frecuentes de la sordera adquirida es la rubéola. Afirmándolo a priori cuando gran parte de las madres no han tenido un control médico adecuado para comprobarlo.

Fraser (1976) afirma que el virus de la rubéola no ataca exclusivamente al oído, al ojo o al corazón aisladamente, sino que conlleva a un deterioro generalizado del embrión que causaría un "sindrome rubeólico".

Otra enfermedad a la que se le atribuyen gran cantidad de pérdidas auditivas es la meningitis (infección de las meninges o capas que envuelven al cerebro).

Es necesario aclarar que ésta es a menudo producida por una laberintitis (infección del laberinto del caracol o cóclea), la cual es producto de una mastoiditis (infección que ataca las celdillas de la mastoides) ocasionada por otitis (infección del oído) medias a repetición, las cuales pueden ser originadas por errores en la alimentación de los bebés al hacerlo en formas que faciliten el ingreso de la leche u otros líquidos al oído medio por las trompas de Eustaquio o consecuencia de resfríos o gripas mal cuidados.

Según Díaz (1975) la laberintitis es siempre el primer peldaño hacia la meningitis. Este autor indica que es rara una meningitis por vía retrógrada que afecte directamente al nervio auditivo o a la cóclea (el caracol).

“Otras posibles causas de la sordera son los tumores o abscesos cerebrales, cambios vasculares en el cerebro (arterioesclerosis o un accidente cerebrovascular), enfermedades degenerativas tales como la enfermedad de Parkinson o la esclerosis múltiple y daño cerebral resultante de un trauma o asfixia, o kernícterus (ictericia grave del recién nacido) asociada con eritroblastosis fetal.”

Esta última causa puede ser prevenida con un simple examen de sangre de los padres que indique si hay o no incompatibilidad sanguínea. Según nos indica el terapeuta de Lenguaje Néstor Antonio Pardo Rodríguez de al Universidad Nacional de Colombia, Santa Fé de Bogotá.

Para finalizar, en resumen casi el 10% de las pérdidas auditivas en la infancia se pueden tildar de adquiridas. El 90% restante son hereditarias o de causa desconocida. Las primeras se pueden prevenir con vacunas (rubéola en niñas y mujeres en edad de gestación), alimentación correcta del bebé (leche materna en los primeros meses), cuidados adecuados y control médico oportuno.
Latinoamérica hacia un desarrollo inclusivo.

Por Lcda. Yanira Soundy.
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

Es hora de que entendamos a la discapacidad no como un obstáculo para el desarrollo. Debemos pensar en un modelo de desarrollo inclusivo, es decir pasar del modelo médico al modelo social.

Cuando existen barreras en el medio ambiente y medio social, se manifiestan: la discriminación, el aislamiento social, las barreras estructurales o de aptitud. Esto implica que en “el desarrollo” existen deudas con la democracia: la pobreza, la convivencia y diversidad y el medio ambiente. Dentro de estas deudas también está la deuda con la discapacidad.

Existen varias teorías sobre esta última deuda: el acceso a los ingresos y riquezas, el acceso a la libertad y bienes primarios y el utilitarismo que es la felicidad o placer individual. Las desventajas son claras, ambas dependerán del nivel de capacitación individual y oportunidades que brinden las políticas públicas para tener acceso a los ingresos y riquezas, del nivel de vida, valores humanos y organización social. Recordemos las capacidades reales de nuestra población y el considerar que en estos modelos de desarrollo, no se incluyen a las personas con discapacidad –al menos no como seres productivos-. Por eso, se desprende el clamor de que deben mejorarse sustancialmente las condiciones sociales y materiales de los pueblos en el marco de los valores culturales, con el debido respeto a la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad, donde se reconocen sus derechos económicos, sociales, culturales y políticos para su desarrollo.

Para que exista un modelo de desarrollo inclusivo, este debe tener en cuenta los aspectos referidos en la Convención: una igualdad social, una distribución equitativa y ser sustentable, no agresivo y con naturaleza integral.

El desarrollo inclusivo debe estar en la política pública y por ende en la agenda de gobierno. Las personas con discapacidad son productivas si se les capacita, esto implica que si se invierte en su educación e integración, luego se obtiene un recurso humano productivo y no una carga para el gobierno o sus familias.

Si se continúa viendo a las personas con discapacidad con “ojos de lástima” y no se les permite “aprender a pescar”, seguirán en un mundo de subdesarrollo que implica desnutrición, pobreza y muerte.

En el mundo se estima según datos proporcionados por organizaciones suecas, un estimado de 650 millones de personas con discapacidad, de este número el 80% pertenece a América y la mayoría vive en extrema pobreza. Y según datos de la UNESCO de ellos 100 millones viven con discapacidad debido a la desnutrición.

Del total de personas con discapacidad que vive en América el 80%-90% están desempleadas. Ignorar esta situación es un obstáculo para el desarrollo.

De los 115 millones de menores que no van a la escuela primaria en países en desarrollo, 40 millones tienen discapacidad. Por todo lo anterior, debo señalar que existe una responsabilidad social y de gobiernos de incorporar a las personas con discapacidad en sus agendas para el desarrollo.

Con el desarrollo inclusivo, se consideran todos los sectores: potencia la capacidad de las personas, se diseñan políticas públicas que busquen el desarrollo de todas las personas, se valora la contribución de cada persona en el proceso de desarrollo, no es discriminatorio, si es igualitario y combate la pobreza. El desarrollo inclusivo reconoce la diversidad y promueve políticas públicas inclusivas, evita la exclusión social.

Muchos se preguntaran: ¿Cómo pueden las personas con discapacidad lograr esto? Simple, hay que pasar de la caridad a los hechos, tener verdaderamente ejes transversales sobre el tema de los derechos de las personas con discapacidad en todas las áreas, formular un análisis consultivo sobre el desarrollo inclusivo, implementar asesorías, sensibilizar y apoyar la ejecución de proyectos, con una participación paciente, comprometida y constante de todos los sectores. Debe construirse un argumento económico, establecer alianzas, tener un esfuerzo de unidad nacional y formación. Las personas con discapacidad tienen que participar y ser parte del desarrollo inclusivo, tener programas de capacitación permanentes, facilitar y apoyar el fomento de la capacidad.

Por su parte el gobierno debe incluir a las personas con discapacidad en las políticas públicas, fortalecer las organizaciones de personas con discapacidad y sus familiares o aquellas que busquen su desarrollo inclusivo, invitar a las personas con discapacidad que son líderes a participar en mesas de concertación, hacer alianzas estratégicas con grupos de mujeres, indígenas, medios de comunicación, organizaciones sociales, grupos de personas con discapacidad, dar un seguimiento y monitoreo y evaluar el desempeño de este trabajo.



Situación latinoamericana de las personas sordas y sus familiares.

Por Lcda. Yanira Soundy
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

Las personas sordas que representaron a organizaciones latinoamericanas en el Curso de Derechos Humanos y Discapacidad organizado por ASDI en Suecia y que abordaron los temas sobre el desarrollo y el respeto de los derechos de las personas con discapacidad, hicieron mención a las siguientes fortalezas de la comunidad sorda americana: a) Existen 13 federaciones de sordos activas y fuertes en diferentes países de Latinoamérica; b) Hay un reconocimiento de la lengua de señas en Colombia, Brasil, Costa Rica, Cuba, Puerto Rico y México; c) Existen diferentes convenciones internacionales sobre derechos humanos, entre ellas la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad, las cuales han sido ratificadas por diferentes países latinoamericanos; d) Hay un verdadero liderazgo en la población sorda y una conciencia de su identidad, sobre todo en las nuevas generaciones que se encuentran escolarizadas e integradas.

Frente a estas fortalezas, las debilidades señaladas fueron: a) Falta de recurso humano capacitado para la enseñanza de las personas sordas; b) No se cuenta con un presupuesto estatal que logre cubrir las necesidades de espacios realmente equipados para la enseñanza y el aprendizaje de las personas sordas y sus familiares; c) No existe un conocimiento acerca de la aplicación del bilingüismo (enseñar la lengua de señas como primera lengua y el español escrito como segunda); d) Persisten movimientos oralistas que se oponen al desarrollo de la lengua de señas como primer idioma de las personas sordas profundas; e) Continúa la triste realidad que la mayoría de personas sordas permanecen sin acceso a ser educados en su propia lengua.

Con lo anterior podemos concluir que pese a que todas las personas tienen derecho a ser educadas en su propia lengua natural y absolutamente todas tienen derecho al acceso a la información y la comunicación. No están siendo atendidas en sus necesidades.

En El Salvador, podemos observar un fenómeno muy interesante: por un lado existe una escuela privada que abrió el camino para muchos sordos hasta sexto grado y por otra varias escuelas nacionales que lograron quedarse y abrir sus aulas, en el caso específico de la Escuela Griselda Zeledón hasta el bachillerato. Es importante señalar que si comparamos la realidad educativa de las personas sordas de los años 1960-1970 a la actualidad, veremos que hemos avanzado muchísimo. Esto no quiere decir que estemos en óptimas condiciones como en Suecia, donde los menores estudian su lengua de señas sueca, aprenden a leer y escribir sueco paralelamente y además aprenden inglés como tercer idioma (al leer me refiero a lectura comprensiva no oralizada), ellos cuentan con programas sociales y educativos excelentes (equipo humano, transporte aéreo y terrestre, alta tecnología como pizarras inteligentes, entre otros). Pero si puedo afirmarles que gracias a ese grupo de personas que fundaron la Escuela Cristiana para Sordos, fue que se empezó a pensar en la educación de nuestros menores sordos de diferente manera y se tuvo como meta llegar no a un cuarto o sexto grado, sino a un bachillerato e inclusive estudiar una carrera universitaria mediante la integración estudiantil. Este año varios muchachos se graduaron de bachilleres del Liceo Getsemaní y un grupo más ha pasado a octavo grado en este mismo centro educativo, mientras en el Instituto Técnico Ricaldone cursaran bachillerato en el 2008, también vemos a quienes ya estudian en diferentes universidades y nos han abierto ya el camino para que las nuevas generaciones de sordos sigan avanzando académicamente, pues en ellos no existe la palabra “imposibles”. Para mí es gratificante ver sobresalir académicamente a estos menores entre los oyentes en los diferentes centros educativos donde han sido incluidos e integrados, sabemos que el programa de integración que cada grupo de padres lidera, necesita fortalecer el área no sólo académica sino también social. En este sentido, los centros escolares apoyan a sus alumnos sordos en cuánto a encontrar fórmulas de aprendizaje que permitan su nivelación y éxito académico, pero entendemos que aún falta por hacer en el ámbito social de los menores sordos. Y por supuesto abrir espacios laborales para quienes ya se han graduado.

El éxito académico de un menor sordo implica contar con un equipo de trabajo integrado por el centro educativo, los padres, los tutores educativos, los profesores de refuerzos, los intérpretes y por supuesto la dedicación y esfuerzo del menor sordo.

Todo esto sería imposible, si los padres no hubiésemos asumido la responsabilidad de la integración, lo cual implica luchar financieramente para cancelar los gastos de tutorías, clases de refuerzos e intérpretes, además de asumir la pedagogía y la interpretación. En Suecia, el gobierno proporciona a los menores todos estos recursos como parte de su derecho a la educación, la cual cabe destacar, tiene exactamente el mismo programa que los oyentes, por lo que no enfrentan problemas de nivelación a la hora de integrarse a la universidad. Mi conclusión es que debe enseñarse el mismo contenido y materias de los centros regulares, a la población estudiantil sorda salvadoreña y apoyar a quienes están integrados.
Historia de la enseñanza a personas sordas.

Por Lcda. Yanira Soundy
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

El médico, astrónomo y astrólogo italiano Girolamo Cardano, nacido en 1501, fue el primer hombre que creyó y habló de la posibilidad de educar a las personas sordas. Él decía que los signos de las manos ayudarían la lecto-escritura y así se desarrollaría el conocimiento. Esta manera de pensar se ha redescubierto hace poco, 500 años después volvemos a la misma conclusión.

Muchos estudiosos de la materia piensan que el pensamiento de Cardano fue influenciado por los razonamientos de Rudolf Agrícola de Groningen (1443-1485), publicados póstumamente en 1528 bajo el título de "De Inventione Dialectica", en los que hablaba de una persona sorda que había aprendido a comprender la escritura y debido a esto, había sido capaz de usarla para manifestar su pensamiento, sustituyendo de esta manera el habla.

El señor Gardano como médico, conocía los órganos de los sentidos. Y como genio, llegó a la conclusión de que se podía hacer "oir" al sordo, "leyendo", y "hablar", "escribiendo".

Antes de este gran hombre Cardano, existían muchos mitos, varios de los cuales lamentablemente subsisten todavía. Por ejemplo, el señor Aristóteles decía que los sordos eran incapaces de razonar. Hipócrates de Cos (460 - 377?), el llamado "padre de la medicina" decía que había algo sobrenatural (quod divinum) en las enfermedades, una perspectiva que ha subsistido por siglos, excepto para la escuela de Galeno y “la sordera era considerada una enfermedad, por lo cual sólo Dios la podía curar”.

En el siglo XV no había ninguna esperanza para el sordo hasta que el pensamiento no alcanzara otros niveles.

Retornando al siglo XVI, Pedro Ponce de León retomó el planteamiento de Cardano y uso un sistema de signos manuales asociados a objetos reales que estaban en la presencia del alumno o dibujos de los mismos, al tiempo que les enseñaba cómo se escribía el nombre respectivo.

Relatan que los primeros alumnos de Ponce de León fueron Francisco y Pedro Velasco, de la familia del Administrador de Castilla y otros jóvenes de familias nobles, quienes se presumía eran sordos congénitos.

Es hasta 1940 que se inventa el primer audiómetro clínico, por lo cual sólo hasta esa fecha se logró establecer el nivel de pérdida auditiva de una persona. Algunos de sus alumnos lograron pronunciar algunas palabras, pero sólo después de haber aprendido a "leer" y "escribir".

La lecto-escritura era un lujo del cual pocos disfrutaban en aquel siglo. Esto fue llamado método oral puro (1545), que no llegó a ser un método, pues no hay constancias del mismo en el afán misionero de Pedro de llevar la "Palabra de Cristo" a los herederos de los nobles. En aquella época quien no supiera leer no podía heredar los dominios de sus antecesores.

Por otra parte, en aquel entonces se argumentaba por parte de la iglesia católica que la única forma de reconocer que el sordo era un ser humano con alma estaría en la posibilidad de alabar a Dios por medio de la palabra hablada. Así, presionó para que en el tristemente célebre Congreso de Milán (1880) se instaurara el oralismo. Allí, casi imponiéndose a la fuerza para que lo dejaran hablar, Thomas Hopkins Gallaudet expresó: "los signos manuales son la lengua materna del sordo, así como de la humanidad".

El Congreso Mundial de Educadores de Sordos, reunido dos años más tarde, en Bruselas (Bélgica), derogó lo "acordado" en Milán y rescató el derecho del sordo a utilizar el código kinésico, pero el daño ya estaba hecho y la situación continuó siendo un tormento para el sordo hasta 1950, cuando comenzó a reconceptualizarse su educación.

Comunicación kinésica y lengua de señas.

Por Lcda. Yanira Soundy
Fundación_manos_magicas@yahoo.com

Muchos especialistas, entre ellos el terapeuta de lenguaje Néstor Antonio Pardo Rodríguez, de la Universidad Nacional de Colombia, Santa Fe de Bogotá han manifestado que una vez pasados los periodos críticos para que el menor sordo "aprenda a oír", y con base en las habilidades de discriminación auditiva para la comprensión del mensaje portado por el habla de sus interlocutores aprenda a hablar, es obvio que la modalidad comunicativa que va a desarrollar es el código kinésico (o lengua manual) que no es la utilizada por "su comunidad lingüística". Es en este momento cuando se inician los problemas para el aprendizaje de los conceptos académicos. Tanto el maestro como el padre o madre del menor se encuentran frente a una barrera cognitiva, ya que ignoran cómo comunicarse con el menor sordo.

En la modalidad comunicativa kinésica, el menor no sólo usa las manos, sino la expresión corporal, en especial de la cara, de allí que se llame "código kinésico" y no sólo lengua manual.

En nuestro país debe hacerse un registro de alto riesgo y programas de prevención de la pérdida auditiva, programas de vinculación de la familia dentro del periodo de formación inicial del niño, una verdadera articulación entre la educación especial, el sistema de salud y la realidad social y cultural del menor sordo y su entorno familiar y entender que no cualquiera puede ser maestro de sordos. Se requiere de intérpretes y de una enseñanza esmerada del idioma español como segunda lengua Debe tenerse en cuenta la importancia que tiene la preparación continua del educador y cada caso en particular.

Las instituciones para personas sordas no deben adoptar un modelo paternalista - asistencialista", dejando a la familia a un lado. Las personas sordas son seres humanos con sentimientos, necesidades afectivas, fuente inagotable de creatividad e imaginación.

La Constitución de la República expresa como principios fundamentales: el derecho a la educación, salud y cultura para todas las personas salvadoreñas sin discriminación alguna. Entendemos con esto, que en estos aspectos se incluyen: la formación integral, la atención especializada e integración social de las personas con limitaciones físicas, sensoriales o psíquicas. Temas que se desarrollan en la legislación secundaria.

Por otra parte según el Acuerdo Ejecutivo Número 16-0132 de fecha doce de agosto del año dos mil cinco, publicado en el Diario Oficial número 162, Tomo Número 368 de fecha dos de septiembre del año dos mil cinco, reconoce culturalmente la lengua de señas salvadoreñas. Para brindarle protección, rescatarla, resguardarla y conservar su riqueza cultural en el marco de la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador y su Reglamento.

Lo anterior es una herramienta fundamental que debe ser utilizada tanto por el Ministerio de Educación como por la comunidad sorda, para lograr el apoyo en el desarrollo de proyectos que busquen el fomento y la difusión de la lengua de señas salvadoreña, la solicitud de crear carreras de intérpretes en las universidades y alfabetizar mediante esta lengua en el idioma castellano a las personas sordas que no saben leer ni escribir.

miércoles 29 de abril de 2009





CARTA A LA NUEVA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE EL SALVADOR 2009

Por Licenciada Yanira Soundy
FUNDACION MANOS MÁGICAS
Fundación_manos_magicas@yahoo.com
Fundación_manos_magicas@yahoo.com
mailto:Fundaci%7bon_manos_magicas@yahoo.com

Señores y Señoras:

Ha llegado la hora de tomar sus asientos dentro de la Asamblea Legislativa y empezar a trabajar por quienes decidimos ir a votar con miras a dar un mejor mañana a nuestros hijos. Estamos alegres pues dentro de esta Asamblea contamos con el diputado David Reyes, que ha prometido su corazón a trabajar para que se respeten los derechos de la comunidad sorda y todas las personas con discapacidad. Por primera vez en la historia de nuestro país un hombre que conoce en carne propia nuestra lucha, está dispuesto a hacerse oír – no por ideologías políticas- sino por sentimientos de todo un sector que requiere de reformas legislativas que lleven a un desarrollo humano, educación, salud, trabajo, familia, justicia con verdadera equidad: ¡Ya era tiempo!. Sabemos que poco a poco toda la ASAMBLEA LEGISLATIVA, será más sensible a la temática y podremos contar con sus valiosos aportes.

Pero hoy…en el silencio quedan mis preguntas: ¿Cuántas personas Sordas emitieron el sufragio en estas elecciones?....¿Cuántas traducciones, subtítulos e intérpretes fueron presentados para comunicar a las personas sordas sus propuestas?..¿Sabían ustedes que según cifras antiquísimas el 10% de nuestra población es Sorda y nadie sabe oficialmente cuántos sordos y cuántos miembros de la comunidad sorda hay?

Entrando un poquito en materia, debo decirles que para nuestra legislación las personas sordas que no saben leer ni escribir no son personas fidedignas para manifestar la verdad y por lo tanto son considerados como INCAPACES, no pueden ser TESTIGOS en todo género de causas al igual que los dementes y los ciegos (artículos 294 y 297 Código de Procedimientos Civiles y artículo 1318 del Código Civil). ¿Seguirá esta letra en nuestros Códigos o habrán reformas?

Seguir igual es algo que no podemos pasar por alto, pues las personas Sordas se comunican perfectamente por medio de un lenguaje signado llamado Lenguaje de Señas Salvadoreñas o bien por el ASL (The American Sign Language 1961). Ambos lenguajes son idiomas como cualquier otro con reglas gramaticales, verbos, abjetivos, determinantes, etc. Gracias a Dios en nuestro país, existen muchas personas oyentes que son intérpretes de lenguaje signado que bien podrían traducir al español lo que ellos y ellas piensan y quieren manifestar. Y específicamente en el caso de los testigos podría aplicarse el artículo 326 del Código de Procedimientos Civiles que dice: “Si los testigos ignoran el idioma castellano, serán examinados por medio de intérpretes, pena de nulidad.” También debe pensarle en regular mediante una ley la enseñanza de la lengua de señas, la formación de intérpretes de acuerdo a áreas de trabajo y el fomento de la cultura de la comunidad sorda como grupo sociolinguístico minoritario.

Citando otro ejemplo para el caso de los notarios en el artículo 32 de la Ley de Notariado, toda escritura matriz debe reunir entre sus requisitos que se exprese en el instrumento el nombre, apellido, edad, profesión u oficio y domicilio de los otorgantes y de los testigos e intérpretes, en su caso. Acá debería agregarse el caso cuando alguno de los otorgantes es sordo y sea necesaria la utilización de intérpretes de lenguaje signado.

Las personas sordas no pueden ser testigos en un testamento solemne otorgado en El Salvador (artículo 1007 Código Civil) y son declaradas INCAPACES cuando no pueden darse a entender de manera indudable. Sus actos no producen obligaciones naturales y no admiten caución. Habría que descifrar a que se refiere el legislador cuando dice “manera indudable”. (Artículo 8 Código Civil). Por otra parte hay nulidad absoluta en los actos y contratos de personas absolutamente INCAPACES. (1552 Código Civil).

Se deduce entonces que las personas sordas declaradas INCAPACES no pueden celebrar contratos si no se dan a entender de manera INDUDABLE.

Por lo tanto, las personas que no oyen tampoco pueden donar ni testar de acuerdo al artículo 1115 Código Civil y aquellos Sordos no sometidos a autoridad parental deben tener la tutela o guarda de una persona para que les brinde protección, y cuidado de su persona, bienes y para que los represente legalmente.

Las personas Sordas no pueden adoptar a ningún niño de acuerdo a lo establecido en el artículo 171 del Código de Familia y no están facultados para ser testigos de matrimonio al igual que los dementes, los ciegos y los condenados por delitos de falsedad contra el patrimonio, o contra los bienes jurídicos de la familia –sino se dan a entender de “forma indudable”.

¿Donde queda el cumplimiento de Nuestra Constitución y de la Convención de la ONU para la defensa de los derechos de las personas con discapacidad?

Señores Diputados: es URGENTE hacer un estudio y reformas de nuestra legislación secundaria que armonice con la Constitución y la Convención citada, en cuánto a los derechos de las personas Sordas, no es posible continuar situándolos en nuestra legislación en el mismo peldaño que los DEMENTES. Es necesario colocar la figura de los intérpretes del lenguaje signado de las personas sordas para todos los casos previstos. Si las personas Sordas no pueden darse a entender por escrito esto NO DEBE PRIVARLAS DE SUS DERECHOS a decir lo que quieren y piensan por medio de su lenguaje con la participación de intérpretes especializados -.